domingo, febrero 13, 2022

El fueraborda Montesa de Ramón (IV) ... y la BMW GS

Durante la semana siguiente a la última entrada (que debió haber llevado fecha del 5 de Febrero y no la de hoy 13) estuve dando vueltas a qué razones podía haber para que el motor se negara a arrancar.

Un primer par de motivos me parecieron la longitud del cordón de arranque, y el otro que igual habría dejado la transmisión demasiado atacada. Pero sobre todo, concluí que el primer culpable debía ser el carburador.

Porque Ramón cambió el carburador por uno de Derbi Variant (un Dell'Orto SHA 1412) con el que sustituyó al SHA 1212 que recordaba como carburador de origen, que estaba para el arrastre cuando él compró el motor. Como podéis comprobar, nada que ver con el CIP del despiece que compré a Libro Motor.


 Cuyo aspecto es tremendamente parecido a un Amal de la serie 2, con excitador y mando de aire. Un modelo curioso, y debía ser el de las primeras unidades, porque el manual de usuario hace referencia al uso combinado del excitador y el mando de aire en tiempo frío.

Así pues, más perdido que un pulpo en un garaje, me dirigí a un especialista en carburación, de gran reputación como conocedor de estas cosas. Os reproduzco la conversación en WhatsApp, porque es conmovedor el interés que le puso, las ganas de ayudar, el conocimiento demostrado, y la abnegación de este buen samaritano, volcado en ayudarme.


Resueltos todos mis problemas, decidí que el carburador se lo iba a comprar Rita, la Cantaora, y que mejor me repensaba la estrategia para arrancarlo. Y con ésas me fui el sábado 12 de febrero a la Estepa con la BMW, a la que quería hacer un par de cosas en el sistema eléctrico. Foto del momento, porque es la primera vez en 10 años que la moto pasa por allí:


Luego vuelvo con ella, que puedo volveros locos si salto tanto de un tema a otro. Pero la buena noticia resumida es ésta:


Ya sé que no se debe arrancar nunca un fueraborda sin agua, pero fueron un par de tirones dados con poca fe, sólo por curiosidad, tras haber aflojado un poco la transmisión, y recortado la cuerda de arranque a los 650 milímetros que recomendaban en el foro de "Saving Old Seagulls" en Gran Bretaña.

Superado el instante de gozo, actué como un hombre responsable y volví a meter el motor en un cubo de agua helada de la Estepa, bien repleta de cal, como corresponde al entorno. Y el resultado de la operación volvió a ser bueno:


Pero, para decir la verdad completa, el motor arranca sin grandes complicaciones, pero sólo se mantiene en funcionamiento si tiene el gas muy abierto. Y aún así, al cabo de un par de minutos se muere sin remedio. De tal modo que hay que darle una vuelta más.

He mirado en el foro de La Maneta, y el carburador de Derbi Variant lleva un chiclé de alta de 52, con lo que he pedido un surtido amplio de ellos para poder hacer cambios y buscar un mejor funcionamiento. Ya veremos por dónde salimos, porque el cacharrillo no tiene posibilidad de regulación dado que no lleva aguja (en su lugar hay una flauta, como la de Bartolo, que tampoco se puede mover) ni emulsor, ni chicle de baja, ni campana que merezca tal nombre, ni nada de nada. Sólo se le puede cambiar el chiclé de alta. A lo mejor hasta resulta más sencillo de ajustar que cualquier otro ... porque su único tornillo es para fijar el ralentí, que no la mezcla de aire. Y ralentí no debe tener porque al no existir botón de paro, el manual dice que para apagarlo basta con dejar de dar gas con el mando de tipo Amal que lleva.

La semana que viene, más, si Dios quiere y los chicles llegan. Pero me falta el apunte sobre la BMW, que era el motivo por el que esta vez Trasto (mi perro de aguas blanco al que igual habéis visto en alguna foto, que no sé si lo saqué por aquí todavía) no me acompañó al taller.

La cosa es tan tonta como que en Enero cambié el GPS Garmin 595 por un Garmin XT. Y en el cambio perdí el puerto USB que el 595 traía como complemento. Ya sé que no lo había usado nunca, que no es previsible que lo eche en falta, y que la BMW trae de fábrica una toma de mechero para poder acoplar accesorios. Pero ninguno de esos argumentos me dejaba tranquilo. Miraba a la moto y sentía que no tenía puerto USB. De modo que compré un invento chinorri en Amazon, que debía acoplar a la toma del canbus donde se alimenta el GPS, para que el ordenador de a bordo lo desconecte al cabo de un minuto si se me olvida apagarlo. Aquí la foto del susodicho:


Tiene un interruptor, y dos puertos USB con distintas intensidades de carga. Pero sumados los amperajes al consumo del GPS, es gestionable por la central electrónica de la moto sin que lo vaya a desconectar por exceso de consumo. Y el resultado, intentando guiar los cables para que no se ve un despropósito es el siguiente:


Se puede ver sobre el cuentarrevoluciones, fijado con una brida. Que no es lo ideal, pero no se me ocurrió otro modo de ponerlo que fuera menos chirriante. Y como Fernando Piris ya no lee el blog, no corro el riesgo de que deje de hablarme por chapucero.

¡Que tengáis buena semana!

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Como diría Juan Ramón Jiménez, mi troll es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.

Probablemente no tiene huesos y por eso insulta bajo seudónimo. Pero además de cobarde es tan coñazo que he decidido que sólo me moleste a mi. De tal modo que a partir de ahora me quedo con la exclusiva de leer sus bobadas. Disculpadme el resto que os haga pasar por la "moderación" de vuestros comentarios.