sábado, octubre 01, 2011

Campana sobre campana ...


Sé que no es Navidad. Tampoco esto es un villancico, sino un comentario sobre carburadores, pero era difícil no decir una parida después de la tarde que llevo a base de Dremel.

Dado que he puesto una culata más comprimida en la Impala, tocaba ajustar carburación, y por recomendación de Esteve, había que buscarse una campana de apertura 3,5 para mejorar las prestaciones que daba la trialera 2,5 que la moto traía en su Concentric mkI de 25 mm.

Como tenía que pedir algunas cosas más a Amal, y entre ellas las piezas para montar un mando de aire desde el manillar (esa será otra batalla), me puse en contacto con Amal UK (www.amalcarb.co.uk) para que me mandaran el material.

Y aprovechando que tenía las piezas a mano, os pongo una comparación de las campanas Amal inglesas con las fabricadas bajo licencia en España por Arreche.  En la primera foto, la de la izquierda es española y la de la derecha inglesa. La imagen no es buena, pero vale para comprobar que los clips de sujeción de la aguja son diferentes (circular el español y con forma de mariposa el british) y que la ranura para el montaje del cable de mando es distinta (horizontal la Arreche y vertical la Amal). En la campana británica, el cable se introduce por el mismo taladro donde luego montaremos la aguja, obligando a desmontarlo todo para cambiar el cable; en la española la ranura de montaje es independiente.


Otro cambio está en que el carburador español lleva un sombrerete entre el clip y el muelle, que el británico no emplea. Es el de la foto:


La verdad es que nunca tuve muy claro si servía para algo ...

La recomendación es clara: si compráis campanas de recambio en Amal UK, recordad incluir en el pedido algún clip de aguja, que os facilitará el montaje. Lo ideal es ir guardando piezas de carburadores con un mínimo de orden, cosa que se agradece cuando toca reparar. Abajo os muestro mi caja de repuesto Amal:


De izquierda arriba a derecha abajo tenemos: compartimento con dos juegos de tornillos de aire y ralentí especiales que permiten regular sin destornillador y que usamos en las trialeras; cajita con chiclés de baja, tornillos usados, clips y juntas; bajo la caja campanas de Concentric MkI usadas; a la derecha campanas nuevas -incluyendo alguna cromada- de MkI y MkII; juego de chiclés de alta; campana de un 389, tapa de MkII, muelle y juntas; tóricas, agujas y emulsores usados; finalmente agujas y emulsores nuevos y algún aislante para MkI.

El delirio, supongo. Pero el único modo de empezar el trabajo sin miedo a quedarte sin la pieza que necesitas.

El p--o cojinete de los c-----s.

Como todo buen montesista habrá deducido por el título, me refiero al rodamiento de contacto angular que llevan nuestras motos (casi todas las Montesa) en el extremo derecho del eje primario. Su referencia es 7202, y va alojado en un pozo en el cárter derecho.

Su situación le convierte en el rodamiento más complicado de sacar en estos motores. Hay veces que sólo con meter el motor al horno y ponerlo a unos 180º cae solo, y veces que te toca montar un cirio brutal. Justo lo que me ha tocado hacer hoy.

Para los que no sepan por qué se monta este tipo de cojinete, lo intento explicar. Se trata de que el eje primario de nuestras motos toma potencia mediante el embrague, que se conecta al cigüeñal con dos engranajes helicoidales. Sus ventajas son muchas en términos de suavidad de funcionamiento y de silencio, pero tiene el inconveniente de que, a la par que transmite el movimiento de giro hacia la caja de cambios, comprime el eje hacia el interior del cárter derecho. Así las cosas, el eje primario va montado sobre dos cojinetes: uno normal en el cárter izquierdo que soporta el movimiento de rotación del eje, y el dichoso 7202 de contacto angular en el cárter derecho, cuya misión es doble: apoyar el giro del eje y aguantar la fuerza que éste manda hacia la derecha.

El gráfico de abajo es pequeño pero creo que muestra bien el funcionamiento:

La cuestión está en que odio ese cojinete. Sé que es una estupidez, pero los hombres somos así de raros, y una de mis manías es el 7202. No por nada, sino porque da guerra para aburrir cuando toca cambiarlo. De tal modo que toca confesar que la última vez que monté el motor me di cuenta de que no estaba muy allá, pero cerré esperando que no fuera para tanto.

Pero lo fue. Una mala sensación y un ruido constante, como conté en la entrada anterior. Así que tocaba abrir y sacar aquello como fuera.

La primera en la frente: cuando llegué al taller esta mañana no tenía cojinete de repuesto. Así que lo primero fue desnudar a un santo antes de vestir a otro. Afortunadamente el motor King de la futura Impala 24 Horas soltó el 7202 sin problema. Horno, golpecito con el martillo y se acabó.

La sorpresa gorda vino al abrir el motor Impala. Tanto pasé del cojinete ... ¡¡¡que no me había dado cuenta de que la moto no llevaba un angular sino uno normal y corriente de las mismas medidas que el 7202!!! Y además, giraba francamente mal. Supongo que por el desgaste de la fuerza de compresión a lo largo de los kilómetros. No había más alternativa que sacarlo.

Tiré de un juego de extractores que había comprado hace unos días, y el primero (el que iba perfecto para un eje de 15 mm como era el caso) reventó sin conseguir agarrar el rodamiento. Pensad que, dado que está dentro de un agujero, el único modo de sacarlo es con algo que haga una fuerza brutal contra las paredes del eje para luego tirar de ello.

Así que seguimos el proceso por lo criminal. Dremel, discos de corte y paciencia franciscana. Al cabo de un par de horas de trabajo desagradable y pesado, destruí la pista interna, saqué las bolas y me quedé con sólo la pista externa del rodamiento pegada al cárter. Afortunadamente, el extractor más grande sí pudo trabajar bien sobre la ranura de rodaje de las bolas, y el martillo de inercia hizo el resto.

La foto de abajo muestra en primer lugar un martillo de inercia y el extractor de tamaño familiar con el que saqué la pista externa, que aún está cogida al extractor. Y un poco más abajo se ve el cadáver del extractor pequeño que murió en acto de servicio sobre la pista interna.


La foto de detalle muestra restos de la pista interna comida a base de horas de Dremel, parte de la jaula de las bolas, y el extremo de ambos extractores.


En este momento, el motor está de vuelta en el chasis con rodamientos y retenes en orden de revista, y me falta poner el encendido. He aprovechado para poner la culata rebajada 2,7 mm y ponerle una campana de corte 3,5 en lugar de la 2,5 que llevaba. Por otro lado, comprobé que mi sensación de que la moto iba larga de gasolina era correcta: el chiclé de alta es un 130 ... probablemente el correcto para la culata que llevo ahora.

Por el camino también encaré transfers y dejé todo lo mejor que sé. A ver qué pasa mañana cuando la arranquemos. Si sigue sonando, la pongo encima de la Cojones Grandes y me quemo a lo bonzo subido en lo alto.

lunes, septiembre 26, 2011

Una duda terrible

(Extraido del foro Norton de Jerry Doe)

Estimados amigos:

No suelo escribir en el foro, pero necesito vuestro consejo en lo que puede ser una decisión crucial. Desde hace un tiempo sospecho que mi mujer me engaña.
Ya sabéis, las cosas típicas como esas llamadas a casa que cuando descuelgas no contesta nadie. Mi mujer sale con amigas últimamente, pero le pregunto sus nombres y me dice que no las conozco, que son amigas del trabajo...
Me quedo despierto para verla llegar en taxi, pero ella baja por la calle a pie y a lo lejos escucho un coche alejarse del que se ha bajado a la vuelta de la esquina. ¿Quizás no volvió en taxi...?
El otro día cojí su móvil sólo para mirar la hora y se puso como loca gritándome que nunca cogiera otra vez su móvil y que si la estaba espiando.
Nunca he hablado de esto con mi mujer. Creo que en el fondo no quiero saber la verdad, pero anoche ella volvió a salir y decidí que iba a investigar.
Aparqué mi Norton cerca del garaje y me escondí detrás de ella de manera que tuviera una buena visión de toda la calle cuando ella llegara a casa. En ese momento, agachado detrás de la moto, me di cuenta de que la tapa de balancines perdía algo de aceite. Y aquí viene mi pregunta: ¿Reaprieto y me la juego a que se pase de rosca o me lio y cambio la junta?

sábado, septiembre 24, 2011

Matinal en la sierra


Esta mañana tocaba rodar un poco para preparar la Impalada. Se trataba esencialmente de dos cosas: que José María se soltara un poco con el cambio "punta-tacón" en el pie derecho, y que probáramos mi moto, que no había hecho más que uno o dos kilómetros desde mi cierre de motor.

Para hacer las cosas más entretenidas, buscamos una de las pocas carreteras de "montaña" que hay cerca de mi taller, que es la que sube desde Villarrubia de los Ojos a Urda. Una carretera muy estrecha, con tramos grandes donde no existe cobertura de teléfono móvil, con un asfalto regularito en algunas secciones, pero con subidas, bajadas y curvas interesantes para las características de nuestras Impalas.

Salimos de Madrid a las 8 de la mañana y a las 9:30 estábamos en destino. Cambiamos los puños a la moto de José (donde aprendió lo fácil que resulta sacarlos o ponerlos con un poco de disolvente) y nos fuimos a la gasolinera para poner unos litros de mezcla.

Primer episodio curioso: mi moto hace una humareda estupenda los primeros tres kilómetros. Y afortunadamente se debió a quemar la grasa de los cojinetes de cigüeñal que estaban recién puestos. Pero ahí empezó el segundo episodio: un ruido mosqueante en mi motor que me acompañó el resto de la mañana. Ruido que no puede ser de cilindro ni cigüeñal porque están nuevos, y que me da toda la impresión de proceder del rodamiento ciego de la caja de cambios ... que fue el único que no cambié. Y el caso es que me llevó con el estómago encogido el resto de la mañana, porque una rotura de cambio no sólo es un destrozo, sino una bofetada gorda casi segura dado que el bloqueo de la rueda trasera no lo puedes salvar con el embrague.

Pese al ruido seguimos la excursión, con algunos tramos donde yo iba mucho más despacio para evitar forzar, pero disfrutando de un paisaje bonito y de un día agradable de campo casi en solitario.

No sé con precisión cuantos kilómetros hicimos, pero sí que algunos momentos fueron de los que te hacen olvidar una semana de tensión en el trabajo. La moto va fina, la horquilla no ha vuelto a perder aceite, y el cambio con la cuarta de Sport es mucho más progresivo que con el piñonaje de fábrica, y queda ideal para carretera de curvitas por el juego entre tercera y cuarta. Tenían razón los amigos del Moto Club Impala: la mejor combinación posible es un cambio de Sport con primera de Turismo, o uno de Turismo con cuarta de Sport ... que son exactamente lo mismo.

Ahora queda por ver si me da tiempo a reparar el desastre antes de la Montesada. Porque si fuera abrir y cerrar lo hago en un día, pero el rodamiento ciego es jorobado para salir de su alojamiento.

Seguiremos informando.

domingo, septiembre 18, 2011

Impala terminada (de momento)

Tal como comentaba en la entrada anterior, este Domingo tenía la intención de abrir y cerrar el motor de la Impala para cambiarle el cigüeñal, que me habían reparado completamente en Madrid. La reparación consistió en sustituir el rodamiento de la cabeza de biela, tapar los huecos con aluminio para mejorar la precompresión y cambiar la jaula de agujas del pie de biela. Por supuesto, rodamientos del cigüeñal nuevos aprovechando el viaje. Ya puestos, no vale la pena jugársela por una tontería.

El motor estaba puesto en la moto, con lo cual había que empezar por sacarlo de su sitio. Y lo cierto es que va uno teniendo una cierta práctica en estos menesteres ... y comprando herramientas que facilitan la labor muchísimo. Como muestra, la última chorrada en incorporarse a la caja de herramientas: un aproximador de cadenas. Porque, no sé vosotros, pero a mi me joroba extraordinariamente montar el eslabón de enganche; es una operación que me lleva mucho tiempo y me resulta desesperantemente sucia. Pero la verdad es que el cacharro este lo hace simple a más no poder: se trata de una pinza que introduces por abajo en los rodillos de los dos eslabones que quieres aproximar, enroscas el tornillo de abajo y fin de problemas. Cadena 0 - Julián 1.


Otra herramienta que me ha dado verdadero gusto emplear ha sido el extractor original Montesa para sacar el piñón de salida. Mano de santo, como puede apreciarse en la foto.


La tercera cosa que me resulta cada vez más imprescindible es la llave de escapes de mi amigo Jaume. No hay nada remotamente parecido en el mercado. Las llaves de gancho que usé hasta este momento van a criar óxido colgadas en sus tableros, porque no volveré a usarlas nunca más, visto la comodidad y la potencia de trabajo de esta llave:


Como os comentaba al principio, rodamientos nuevos. Y spray congelador para ponerlos en su sitio: otra adquisición recomendable al 100%. Las décimas que el acero se contrae hace un juego de niños cerrar el motor sin dar un sólo golpe y con una sensación de "trabajo fino"estupenda. Fijaos que detrás del cigüeñal se intuye un peso de cocina digital. La razón es que pretendía pesar los dos volantes magnéticos que tengo, para usar en este motor el más ligero, pero finalmente los dos eran de bronce y estaban en +/- 1750 gramos, lo cual hace casi medio kilo más que el volante de la Impala Sport, que es de aluminio.

Tengo que pensarlo con calma, pero igual me atrevo a meter uno en el torno de casa y rebajarle algo de peso. Aunque si lo hago, será una vez acabado el rodaje de la biela y el pistón actuales, y para emplear con el cilindro de agujeros grandes, si es que alguna vez me atrevo.


Otro detalle curioso es la visión de la cabeza del pistón una vez abierto. Fijaos lo que es el flujo de los gases: en los laterales del pistón se ven dos zonas de color más claro. Estas zonas corresponden al punto en que el pistón entra en contacto con los transfers de carga, por donde entra y sale la mezcla desde el cárter. Va a ser cierto que el tráfico de los gases es importante.


Poco más que añadir, queridos. Que motor cerrado con un sonido de los más sano, y moto lista para la Montesada de Octubre. Sólo hay una cosa con la que no me he atrevido, y es la culata supercomprimida que os contaba el otro día. No sé si es una barbaridad ponerla "sin más". Preguntaré en el foro de La Maneta a ver qué me dicen.

jueves, septiembre 15, 2011

Preparando el Domingo para la Impala

Como el 12 de Octubre es la Montesada y este año toca ir con las Impalas, me puse a organizar la definitiva puesta al día mecánica de mi "Turismo", aunque darle este nombre es cada vez más absurdo, porque se va pareciendo poco a una moto de serie.

En este caso, decidí repasar a fondo uno de los dos cigüeñales que tengo. Concretamente uno que monta una biela Metrakit, algo más sólida en el pie de biela y que puede trabajar con un bulón más grande. Lo que le han hecho en Calvet ha sido sustituir el cojinete de la cabeza de biela, ponerle tacos de aluminio en los agujeros de los contrapesos y equilibrar el conjunto. Se supone que junto con una nueva jaula de agujas de 16x20x20, que debe ser perfecta para el pistón Meteor que acabo de ponerle.

La foto de abajo muestra un poco el aspecto del invento, mucho más "profesional" que el cigüeñal con corchos que me hice por mi cuenta. Incluso pulieron un poco y dejaron la biela impecablemente limpia. Son verdaderos profesionales. No baratos, pero sí muy buenos.


La segunda cosa que me hicieron en Calvet fue una culata muy exprimida. En concreto rebajé, siguiendo indicaciones del foro de "La Maneta" 2,7 mm en el plano de apoyo y el exterior, y 1,5 en la zona más baja. Si os digo la verdad, me parece una verdadera pasada comparados con el 1,5 homogéneo que rebajamos en la primera culata preparada hace un tiempo. De todos modos, me queda una de Impala 2 sin tocar y otra de serie impecable. Si me he pasado mucho, se sustituye y fuera.


Para los que queráis tomar medidas, la misma foto tiene los datos. Lo que no tengo 100% claro es si la pondré este mismo fin de semana para llevarme la moto a Tona y hacer el recorrido de la Montesada. Creo que la carburación debería subirla, y hacer todo esto con un motor en rodaje me preocupa.

En fin ... que si todo va como espero, el domingo debería ser capaz de abrir en canal el motor, poner el cigüeñal nuevo y volver a cerrar. Dios mediante os lo cuento en unos días.

domingo, septiembre 04, 2011

Otra de magnetismo y una herramienta para trabajar con bulones

Otra de las cosas que tenía pendiente con la Impala era cambiar el rascador de aceite (que no retén) de la botella izquierda. En su momento me lo cargué, y desde entonces iba manchando de vez en cuando. Pero el precio de ese elemento en España no estaba dispuesto a pagarlo, así que encontré una página en Thailandia llamada www.seal-direct.com donde me hicieron tres juegos de rascadores de 30x37,5x5, que es la extrañísima medida que se emplea para estos elementos. El coste de los seis rascadores de horquilla y de cuatro retenes para el eje de embrague fueron 22 euros incluyendo el transporte aéreo. La satisfacción de no pasar por el aro del precio absurdo que piden en España los recambistas no tiene precio.

Pero a lo que iba era a enseñaros otra aplicación del magnetismo en la reparación de motos viejas. Y el caso concreto me lo ha proporcionado ese cambio de rascador / retén (o collarín Parker, que creo que es el nombre de verdad). Se trata de que cuando he vuelto a poner el brazo de la horquilla en su lugar, la varilla del hidráulico no salía, como puede verse en la foto:


Pues la solución volvió a ser el imán regalo de mi suegro: un poco de movimiento con el imán abajo, y el espárrago viene a la mano sin más problema.


 No sé si os habrá pasado, pero recuerdo la primera vez que me tocó montar la horquilla de la Impala, la de rato que perdí ideando mil sistemas extraños para conseguir que el bendito espárrago saliera por donde debía.

Y ya que estamos con taller, os muestro otra herramienta que me resulta particularmente útil, y que empleé ayer para sacar el bulón del pistón de la Impala ... aunque también vale para ponerlos. El principio de funcionamiento es muy simple: un cilindro de duraluminio con un tornillo pasador y un juego de cinco topes para diferentes diámetros de bulón. En la foto de abajo podéis verla con una llave de 14 mm preparada para empezar a roscar y los cuatro topes no usados debajo de la llave. Fijaos en que el bulón está a medio poner en su lugar, y que a la izquierda del mismo vemos en primer lugar un tope levemente menor que el bulón y un cilindro moleteado que es la tuerca que roscamos en la varilla antes de empezar a emplear la 14 para presionar sobre el bulón:


En la siguiente foto ya podemos ver que por la derecha aparece un buen tramo de espárrago de acero negro, mientras que por la izquierda ya no vemos el bulón ni el tope, sino sólo un poco del cilindro moleteado.


Unas cuantas vueltas de llave 14 más adelante, hemos sacado completamente el bulón (que se encuentra en el interior del cilindro de duraluminio rojo.


No recuerdo el precio, no recuerdo la tienda de Ebay en que la compré, pero es otra de esas herramientas que bendices cada vez que se te pone farruco un bulón y recuerdas la de sudores fríos que has tenido con el martillo en la mano y un pistón en la otra pidiendo a Dios que la biela no se resintiera con los golpes que estabas dando.

sábado, septiembre 03, 2011

Un repasillo a la Impala

Antes de la última compra de cilindros en Iniesta, tenía mandado a rectificar el cilindro original de mi Turismo. Concretamente la hemos llevado a 62 mm de diámetro con un pistón Meteor, que era el más sencillo de localizar en la Mancha sin complicarse la vida. Y aunque son pistones que no funcionan bien en las Sport (la falda de escape es demasiado corta para ellas) para las Turismo son aceptables.

Por otro lado, por 50 aurelios pistón + rectificado, poco más se puede pedir. 

Entre unas cosas y otras, la moto va tomando forma. Hoy le he puesto el cilindro nuevo, al que he pulido un poco la toma de admisión (increíble la cantidad de rebabas internas que tenía), le he puesto atrás el escudo del Moto Club Impala, he sustituido el protector de cables del manillar por uno comprado en Iniesta a última hora (y que sustituye al suyo, que estaba rajado), y he ajustado el freno delantero de doble leva que ahora frena muy bien.


Si alguno de vosotros lo recuerda, esta moto tiene cambiados hace poco los piñones de cuarta velocidad por unos de Sport y el embrague por uno de Enduro que admite muelles en "L". Además cambié el piñón de 15 dientes por uno de 14 regalo de Nacho Bartlett.

El resultado de todos estos cambios está siendo bueno. Aunque antes de dejarla "definitiva" quiero volver a ponerle su cigüeñal, al que hay que soldar una fisura y reequilibrarlo. Espero que Calvet lo haga bien y sin poner muchas pegas.


Mientras llega ese momento, compraré tubo de goma para ponerle gomas antivibración al cilindro y pensaré si me la juego con el cilindro preparado que compré en Iniesta. Tiene unas lumbreras que da miedo verlas de grandes que son. Tanto la admisión como el escape. La cuestión es que para usarlo tendría que ver si me vale el pistón Tarabusi que tendo guardado.


En fin ... que poco a poco le sigo haciendo cosas. Ahora toca buscar una 125 para mi hija. Si sabéis de alguna en un precio razonable, avisadme.

Peleando con Newton para poner un tornillo

Supongo que más de una vez te has encontrado con el mismo problema que tenía yo con mi Impala. Se trataba de ponerle el escudo del Moto Club, para lo cual necesitaba tornillos de 3 mm de diámetro. Hasta ahí no hay problema. Y si los pones retirando previamente la rueda, tampoco. Pero como se trataba de ponerlos con el mínimo esfuerzo posible, empezamos a liarla.

Más que nada, porque el espacio entre el guardabarros y la rueda es pequeño, y poner la arandela inferior y la tuerca puede ser complicado si se tienen los dedos como morcillas de Burgos, que es mi caso.


Aquí las piezas que intervienen: un tornillo M3, sus dos arandelas correspondientes y una tuerca autoblocante. Poner el tornillo y la primera arandela está tirado: Newton colabora contigo y hace que queden en su sitio. El problema está en las dos piezas que van por debajo del guardabarros, que también sienten la llamada de Newton y hacen dificilísimo mantenerlas en su lugar.


El sistema que recomiendo en estos casos es el de la foto: imán de tamaño familiar por encima del tornillo, que hará que éste quede imantado y mantenga las piezas mientras conseguimos encarar la tuerca con el tornillo y darle la primera vuelta.


La foto no es de una calidad excelente pero sirve para ver que, con el imán en su sitio, la tuerca queda pegada al tornillo hagamos lo que hagamos. En este caso, de hecho, está en diagonal y con la cara externa hacia arriba ... pero no se ha caído. Y tampoco se caerá la arandela que hay detrás cuando manipulemos la tuerca para atornillarlo todo.


Seguro que hay un método más ortodoxo de hacerlo, pero a mi me va bien con este sistema que os cuento. Me vale para comenzar el apriete, que luego hay que terminar con una llave extraña de 5,5 mm, que es la que vale para las tuercas M3. Menos mal que la tenía.

El caso es que la Impala ya luce orgullosamente su emblema de socio 190 del Moto Club, con Newton o sin él.

miércoles, agosto 31, 2011

Game Over (de vuelta al calcetín)


Playa de Bolonia, Tarifa. 9:15 de la mañana de un sábado 13 de Agosto. Mi hermano Ignacio con mis hijos charlando en la orilla de una playa maravillosa y todavía desierta.

Si existe la felicidad, debe ser algo muy parecido a esto.

Estamos ya en Madrid. Sintiendo por primera vez lo que se siente al embutir el pie en un calcetín por la mañana. Todo un trauma. Menos mal que el otoño y el invierno vienen llenos de proyectos personales y profesionales. Y con una hija que se va a estudiar fuera de casa.

Me hago mayor, pero me alegra estar aquí después de haber disfrutado de un verano tranquilo. Dios quiera que sean muchos más como este que se acaba.

Y el sábado, volvemos a la Impala. Ya os contaré. Que también me alegra veros de nuevo a todos, y deseo que tengáis la mejor de las reincorporaciones.

viernes, julio 29, 2011

Última tarde en Iniesta

Esta tarde era la última en que Pepe, Mari y Antonio abrían Iniesta. Con lo que no quedaba otra que pasarse a darles un abrazo. Desde que llegué a Madrid, veintipico años atrás, ellos han sido mi primera elección a la hora de comprar cualquier cosa relacionada con las motos. Incluyendo, por supuesto, material para todas las Montesa viejas, dado que ellos fueron durante muchos años agentes oficiales de la marca, y seguían teniendo cosas sorprendentes.

Pepe ya se marcó el detalle de casi regalarme un buen montón de herramientas oficiales, pero hoy se ha explayado. Por fin me dejó entrar a la trastienda, y revolver un poco entre el material. Y como el que no quiere la cosa han aparecido un cilindro y una culata de Impala 2, un cilindro y una culata de 175 Sport (el cilindro seguro, la culata no lo sé), a lo que hubo que sumar un pistón Tarabusi para Sport que va perfecto en el cilindro ... y unos pocos de regalos cortesía de la casa y que aparecen en la foto:


Seis extractores de una calidad impresionante, tres herramientas oficiales de las que dos no sé para qué valen, rodillos de cambio y embrague, algunas arandelas de reglaje ... en fin, cosas que echaré de menos no poder comprarles en lo sucesivo.

Ya puestos, si alguien es capaz de decirme para qué sirven la herramienta de la izquierda (la grande rotulada como 2.87.109 y la 5.87.067 que está casi en el centro de la foto, se lo agradezco.

Supongo que a partir de ahora escribiré poco. Vienen las vacaciones y toca irse al agua de cabeza. Nos veremos a la vuelta.

martes, julio 26, 2011

Un par de Monoblocks

Esta tarde pasé de nuevo por Iniesta, con idea de llevarme otra caperuza de filtro de aire de Impala 2. La razón es que Acervo (un compañero y amigo de La Maneta) recomienda taladrarla para mejorar la circulación de aire ... y como sé que terminaré probando y que la operación no tiene marcha atrás, pensé que era buena idea llevarme el último. Total ... por diez euros me lo puedo permitir.

Además, había quedado con José María por allí, y tenía que mirar una llanta para la Crono de Jaume y un guardabarros para una Cota 310 de Jesús. Magníficas excusas todas ellas para echar otro rato con Pepe y Mari y ver qué ofrecía el destino. Y el destino ofreció esto:


Dos carburadores Amal Monoblock, incompletos pero interesantes. Un 376/22 de Impala Sport primera serie y un 389/30 que parece ser de Sport 250. Si fuera así, casi el carburador ideal para el proyecto 24 Horas. Y con detalle por parte de Pepe, que me regaló una campana sin uso y un capuchón de goma para el carburador grande.

Habrá que mirar por donde localizo lo que les falta para volver a ser piezas en activo. Igual el 22 es una buena opción para sustituir al Concéntrico de 25 que llevo en la Turismo. O, al menos, ofrece interesantes posibilidades de enredar un poco, ¿verdad?

lunes, julio 25, 2011

Los guantes en el taller

Al hilo de una de las últimas entradas en el blog, concretamente la dedicada a la primera parte del montaje del motor del proyecto 24 Horas, hice un comentario rápido sobre los guantes. Y como esta mañana estuve ordenando un poco el taller, me di cuenta de la cantidad de guantes diferentes que usamos. Hasta siete en la foto de abajo.

Lo explico para quien se complique la vida un poco menos.


Siguiendo el orden de la foto, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo tenemos:

1.- Caja de 100 guantes de vinilo azules. Son menos flexibles que los de látex, y se adaptan peor a la mano, pero resisten mejor los hidrocarburos y los aceites. Los uso para evitar llegar al despacho el lunes con las manos negras, y valen para tareas de limpieza ligera, desmontaje o cualquiera otra situación donde no se puedan emplear los de látex.

2.- Caja de 50 guantes de látex marca "Lanta" (Ahorramás, creo) y talla mediana. Son la primera opción para trabajo de precisión, siempre que no vayas a tocar gasolina o aceites porque se degradan muy rápidamente. A veces los uso debajo de los guantes de trabajo duro cuando hay opción a que aquellos queden empapados de aceite.

3.- Guantes largos de algodón grueso. Se usan poco. Para montaje de piezas que estén muy abrillantadas y limpias y no quieras manchar. Casi nunca, en realidad. Tiempo atrás los usaba para pulir, pero se destrozaban.

4.- Guante mixto con palma de látex y anverso de algodón. Bastante útiles para trabajo más duro que los de látex, y bastante lavables. Menos tacto que vinilo y látex, pero suficiente para uso no muy exigente.

5.- Guantes "Mechanix" clásicos. No sabría vivir sin ellos. Protegen maravillosamente y aún tienen tacto para muchos tipos de trabajo. Siempre tengo dos pares y compro un tercero cuando alguno empieza a flojear. No son impermeables y a veces vale la pena ponerse látex o vinilo debajo.

6.- Guantes de soldador. Amplios de talla para poder emplear otros (los Mechanix típicamente) cuando se trata de manipular objetos muy calientes, como los motores recién salidos del horno. Por supuesto, también valen para soldar ...

7.- Guantes de protección química largos. Básicos no sólo cuando manejas ácidos, disolventes o cosas de este tipo, sino también para limpiar piezas muy sucias con estropajo o con la brocha en la lavadora de piezas.

Y aún falta (se me olvidó ponerlo en la foto) el "guante químico". Una pasta que frotas en las manos antes de empezar a trabajar y supuestamente te protege de la suciedad que se incrusta en la piel y luego se retira con agua. No lo he usado lo suficiente como para tener un juicio claro sobre su funcionalidad.

Por supuesto, la otra cara del guante está en los productos de limpieza para las manos, porque pese a tanta protección y tanta limpieza de herramientas (soy muy obsesivo con esto), en el taller siempre hay con qué pringarse. En mi caso siempre hay a mano una pastilla de jabón (a veces la araño antes de empezar a trabajar para proteger las uñas), un cepillo para las uñas, y un bote de pasta limpiamanos Loctite, que es mano de santo.

¿Alguna sugerencia más?

Limpieza del interior de horquillas

Como corresponde a un fin de semana disperso, en lugar de hacer una sola cosa compleja, me he dedicado a mil pijadillas tontas que requerían menos intensidad de atención. La resaca del domingo y el calor del lunes no daban para mucho más.

Pero como Fernando insiste en que contemos los "trucos" para que no se pierdan, aquí van un par de tonterías asociadas a la limpieza de las horquillas, aprovechando que una de las pequeñas cosas que hice fue dejar reluciente internamente una horquilla de King Scorpion primera serie que irá algún día en la King "b", a la que también instalé las tijas y las bolas de la dirección.

El punto más complicado de la limpieza es el de las botellas. Son recipientes largos y estrechos donde la suciedad se acumula y no siempre resulta sencilla de sacar. En mi caso acudo esencialmente a dos trucos. El primero es emplear un limpiador de biberones suficientemente largo, bien empapado en Fairy, tal como se ve en la foto de abajo:


Con eso sale bastante rápido la mayor parte del aceite reseco que pueda quedar en la parte inferior de las botellas. Pero a veces no es suficiente y se impone un final algo más enérgico. En ese caso, recurro a lo que se puede ver en la fotografía número 2:


... es decir, un montaje de varios prolongadores de llave de carraca que den en conjunto más longitud que profundidad tenga la botella a limpiar. A continuación se pone un vaso que entre lo más justo posible en las botellas (un 24 en mi caso para una botella de 35 mm de diámetro), y se rodea con un trapo de algodón como se ve en la foto siguiente:


Una vez introducido, basta ir girando con suavidad mientras se agarra el trapo. Con eso se seca y se termina de limpiar cualquier residuo que hubiera resistido a la acción del limpiabiberones. En caso extremo, puede mojarse el trapo con algo de disolvente, pero es más raro.

El motor del proyecto 24 Horas II (montaje de motores Montesa 5 marchas I)

Último fin de semana en la Mancha, dado que Agosto será mes de Chiclana, como siempre. Aproveché para avanzar un poco con el motor del proyecto 24 Horas cuyo chasis está en proceso en Barcelona. Y, a sugerencia de Fernando, continúo con la serie dedicada a la apertura y cierre de motores Montesa que comenzamos con una primera entrada sobre desmontaje.

Hoy empezamos con el montaje, en mitad de una resaca bastante consistente, cortesía del bueno de Ángel de Areba, que ayer nos regaló una fiesta de cumpleaños verdaderamente inolvidable. Sé que no es una excusa brillante, pero ... las fotos salen como salen porque se me olvidó coger la cámara, y el teléfono da de sí lo que da de sí. Además de que mi pulso no estaba como para robar panderetas.

Yendo al grano, lo primero que hago con estos motores cuando se trata de poner los cojinetes, que es el primer paso para el montaje, es calentarlos. Prefiero un horno porque se corren menos riesgos de deformaciones que cuando aplicamos calor sólo al alojamiento del cojinete mediante soplete o pistola de aire. En mi caso, el horno es el antiguo Balay de casa, que me traje a la mancha. Abajo lo podéis ver con los dos semicárteres centrales dentro.


La temperatura la suelo fijar en torno a 170 - 180 grados, que es suficiente para una buena dilatación de los asientos sin poner en riesgo el aluminio, que funde mucho más arriba.


Mientras se calienta el motor, preparamos el material que vamos a emplear, que no es mucho: unos alicates de punta fina para sujetar los cojinetes, un mazo de nylon y un spray congelante.


Por supuesto, antes de sacar el motor del horno, hay que protegerse las manos. En mi caso, uso tres capas: unos guantes de vinilo pegados a la piel para no mancharme; sobre ellos, unos Mechanix clásicos, y por encima unos de soldador, mucho más aislantes. Con eso es suficiente para poder sacar las piezas del horno sin problemas.


Una vez apoyado el cárter caliente en una superficie plana (prefiero madera, que es menos dañina para el aluminio), se toma el spray de congelación y se aplica sobre el cojinete para bajar su temperatura y conseguir que el metal se contraiga. A continuación se coge con los alicates de punta fina y se presenta sobre su asiento en el cárter.


En mi caso, finalizo la operación ayudándome con el astil de la maza de nylon, que es de madera y no resulta perjudicial para el rodamiento. Bastan un par de toques suaves para que notes perfectamente como la pieza está perfectamente en su sitio.


Es decir ... que con diez / quince minutos de horno consigues colocar los cuatro rodamientos de los ejes primario y secundario sin ninguna dificultad.

Hecho esto, aproveché para colocar los tres rodamientos que lleva el cigüeñal 34M que emplearemos para esta moto. Se trata de tres unidades de 6205 en tolerancia C3, de los cuales se sitúan dos en la salida de la primaria (en lugar de uno como en las Impalas o Cotas 247) y uno en el lado del encendido.

En nuestro caso, los compramos de la marca SKF (junto con los FAG son los más conocidos probablemente) y de tipo "cerrado", que suelen ser los más comunes en la actualidad. 


El cierre puede ser con goma o con chapas y tiene como objeto mantener una grasa especial dentro del cojinete. Para el uso que vamos a darle (un cigüeñal que se lubricará con el aceite de la mezcla de gasolina) debemos retirar las tapas antes de montarlos. Esto se hace de un modo muy simple, empleando un destornillador fino:


Espero que la idea quede clara pese a la falta de calidad de la foto anterior. El resultado de presionar y hacer palanca es que nos quedamos con las chapas en la mano en un santiamén.


... momento en el cual aprovecharemos para meter los cojinetes en aceite SAE 90 caliente, para dilatarlos lo más posible, cosa que nos facilitará enormemente su montaje en los respectivos manguetones del cigüeñal.


En el caso de los motores 34M (y otros de la época) no debemos olvidarnos montar entre ambos rodamientos el separador que se aprecia en la imagen de abajo. Recordad que el lado que tiene hendiduras debe quedar mirando hacia el exterior tal como se ve:


La última imagen de la serie es par que se vea lo robusto que queda un cigüeñal 34M con todos sus adminículos. Para un motor con en torno a 20 caballos, debe ser medio eterno a poco que se emplee un aceite de calidad en la mezcla.


El siguiente paso será montar retenes y el resto de componente, pero tardaré en contarlo porque me falta una decisión crítica por tomar: si empleo directamente un cambio completo de Cappra MX, o si hago un cambio "Blitz" mezclando las tres primeras relaciones de la King con las dos últimas de la Cappra MX. Se supone que la primera opción es estupenda en circuito pero poco usable en la vida real, mientras que la segunda te da un cambio mixto bastante interesante. Lo pensaré tumbado en la arena dentro de unos días.

Y como no hay día de taller sin su disgusto, cierro con una foto del cigüeñal de Impala que pensaba emplear en mi moto ... y que tiene una fisura preciosa junto al bulón de la cabeza de biela. Lástima, porque iba a haber abierto el motor para cambiar un cigüeñal por otro y tendrá que esperar.


Lo que sí he hecho ha sido montar la caperuza del filtro de aire de Impala II que compré el otro día, y comprobar que recorta muchísimo el ruido de admisión.

Continuará ...

jueves, julio 21, 2011

Otro regalo del destino

Cuando salimos el otro día a dar un paseo con las Impalas, estuvimos comentando José María y yo lo diferente que resultaba el sonido de las dos motos. Y recuerdo perfectamente que le comenté que una de las fuentes de diferencia entre la Impala 175 de los sesenta y las Impala 2 de los 80 estaba en el capuchón del filtro de aire ... añadiendo un "cuida el tuyo, porque esa pieza es la típica que no hay quien encuentre".

Pues poco más y se me mete solo en casa. Esta tarde he pasado de nuevo por Iniesta para comprar unas gomas antivibración para el cilindro, y tenían una carcasa de filtro de Impala 2 puesta en el escaparate. Evidentemente se vino para casa.


Lo que, ni de lejos, estaba en el guión era tropezarme con una bomba Montesa de inflar neumáticos, que le ha hecho compañía. Tengo que buscarle un racord, que es lo único que le falta, pero por lo demás está operativa.

Más fetiches ...

domingo, julio 17, 2011

Antílopes en la Mancha

En su carrera por convertirse en un montesista como Dios manda, José María se ha comprado la Impala. Una preciosa Impala 2 matriculada en Santander y comprada en Barcelona, que se estrenaba hoy en la estepa acompañada de su abuela granadina.

En la primera imagen, mi compañero, demostrando que aún no se entera de que una Impala hace muchísimos kilómetros con muy poca gasolina, y rellenando el tanque antes de salir. Gasolina con el 1,75% de Castrol R2, que es más que suficiente para un paseo corto aunque estén cayendo casi 35 grados a la sombra.


No han sido muchos kilómetros, pero sí suficientes para rodar un poco, intercambiar las motos ... y fundir la bombilla de LED's que había puesto en mi piloto con la esperanza de que fuera medio eterna. No me importa demasiado porque tampoco me gusta cómo da la luz, la verdad sea dicha. Vista desde la moto de atrás es muy focalizada y da la sensación que desde el lateral no debe verse demasiado. Así que ya sabéis, no consumáis de momento dinero en lámparas LED para moto de 2T sin batería, que duran más bien poco. 

Foto siguiente, hasta con molino. No podía faltar el detalle folclórico manchego en una excursioncilla de este tipo, y la disparamos a conciencia. Amplía la foto y en lo alto del cerro de detrás se ve perfectamente.


Y la última me gusta especialmente por la combinación de las motos, los modelos y el letrero. 20 años las separan pero son claramente de la misma familia, pese a que el tacto cambie. La mía anda un poquito más, pero lleva una culata algo rebajada, corchos en el cigüeñal y algo más de carburador ... además de una cuarta de Sport y doble leva delantero. A cambio, el sonido de la de José es mucho más de moto nueva; supongo que los tacos de goma entre las aletas, y las mejores tolerancias que debe tener su motor son las que marcan la diferencia. Una tontería porque es aquello del niño al que le preguntan si quiere más a papá o a mamá. Aunque bien mirado, en este caso sería si a mamá o a la abuela.

En fin ... que la foto que no hice fue la de la cara de gusto que llevábamos los dos entrando al pueblo de vuelta con las dos Montesa rojas petardeando a la par. Tiene pinta de que a partir de ahora no sólo haremos trial con clásica.